Albañilería para muros divisorios, cierres y ampliaciones. Geometría pareja para que las hiladas calcen sin corregir con mortero.
Es la unidad base de la albañilería de hormigón: muros divisorios, cierres, ampliaciones, bodegas, quinchos, muros de confinamiento. Sube rápido, tiene geometría pareja y su formato hueco permite alojar armadura vertical donde el proyecto lo pida.
Comparado con el ladrillo, cubre más superficie por unidad y ocupa menos mortero. En un muro grande eso se traduce en jornadas de trabajo menos y en menos material de pega.
Un bloque que mide siempre lo mismo permite modular: las hiladas calzan, el muro sube a plomo y prácticamente no hay que corregir con mortero. Un bloque irregular obliga a compensar en cada hilada, y esa compensación se paga en mortero, en horas de maestro y en un muro que queda menos parejo.
Antes de comprar por precio unitario, mira la uniformidad dimensional. Un bloque más barato pero disparejo termina costando más caro en mano de obra y mortero, y el resultado se ve peor. El ahorro aparente se pierde en la primera semana de obra.
El muro de bloques se rodea de pilares y cadenas de hormigón armado que lo enmarcan. Es el sistema más habitual en construcción de vivienda en Chile.
La armadura va dentro de los huecos del propio bloque y se rellena con hormigón. Permite muros más esbeltos y aprovecha directamente el formato del bloque.
Cuál corresponde lo define el proyecto estructural, no el material. Si tu muro cumple función estructural, necesita cálculo profesional: nosotros fabricamos y despachamos, y trabajamos con lo que tu arquitecto o calculista especifique.
Con eso calculamos la cantidad y te damos el valor. Si tienes los planos, mejor todavía.
El bloque es más grande y hueco, así que avanzas más metros por jornada y usas menos mortero. Sus huecos además permiten pasar armadura vertical y rellenar con hormigón donde se necesita refuerzo.
El ladrillo es más pequeño y macizo, y tiene una presencia estética que a mucha gente le gusta a la vista. Para un muro que va estucado o pintado, el bloque suele ser la opción más eficiente.
Sí, en albañilería armada o confinada, siempre según el diseño de un profesional. Los huecos del bloque permiten alojar armadura vertical y rellenarla con hormigón.
Cualquier muro que cumpla función estructural necesita cálculo. Nosotros fabricamos y despachamos el material; el diseño estructural lo define tu arquitecto o calculista.
Depende de la medida del bloque y del espesor de la junta de mortero. Con las dimensiones del muro —largo y alto— y descontando puertas y ventanas, lo calculamos contigo al cotizar.
Conviene considerar siempre un margen para cortes y pérdidas, sobre todo si el muro tiene muchos vanos.
Porque la modulación te ahorra plata. Si todos los bloques tienen la misma altura y largo, las hiladas calzan sin ir corrigiendo con mortero, el muro sube a plomo y hay menos cortes.
Un bloque de geometría irregular obliga a compensar en cada hilada: más mortero, más tiempo de mano de obra y un muro menos parejo.
Sí, y es una decisión estética válida, muy usada en bodegas, cierres y arquitectura de estilo industrial. Requiere que la ejecución sea prolija, porque cualquier junta despareja queda expuesta.
Si el muro va estucado, la exigencia de terminación es menor.
Mándanos las medidas del muro y la comuna. Calculamos la cantidad y te respondemos con el valor y los plazos.
Cierre perimetral en placas de hormigón vibrado, montadas entre postes.
Pavimento modular para patios, veredas y accesos peatonales.
Pavimento entrelazado para accesos vehiculares y zonas de carga.
Confinamiento de bordes: lo que impide que un pavimento se abra.